martes, 29 de julio de 2014

Edil Gonzalo Spinola

“Queremos en la noche de hoy pronunciarnos sobre la reforma constitucional que a través de plebiscito se plantea en las próximas elecciones nacionales referente a la mal llamada: “baja de edad de imputabilidad penal”.  Que como integrantes del sistema político creo que tenemos el deber y la obligación de hacerlo. Quiero en primer lugar mencionar que esta reforma constitucional lejos de apuntar al problema de la minoridad en infracción de la ley penal la puede agravar siendo además errónea, ineficaz y peligrosa. Expreso claramente mi discrepancia con esta iniciativa en la medida que lo que pretende es constitucionalizar una temática que nada tiene que ver con la constitución, parte de una base temporal equivocada e ignora la existencia de normas específicas sobre la imputabilidad de los menores en nuestro código de la niñez y la adolescencia y finalmente de ser aprobada va a tener un efecto contrario al que se quiere lograr. Pero además va a crear un problema interpretativo de la misma de extrema gravedad para los jueces letrados que tengan en esta materia debido a que la baja de edad de imputabilidad no es perceptiva se le otorga discrecionalidad al tribunal para eximir o atenuar la pena según el menor tenga o no madurez de discernimiento suficiente y esto lo deberá hacer en apenas 48 horas. No lo comparto debido a que estimo que en un estado democrático como el nuestro no podemos llegar al nivel de renuncia que significa aceptar que como no somos capaces de tratar a la minoridad infractora de forma debida debemos renunciar a valores tan trascendentales para nuestra sociedad tales como el tratamiento en condición de adolescente a aquel individuo que todavía no ha alcanzado una madurez psicofísica emocional suficiente, creo que estaríamos fundando la argumentación en nuestra propia culpa en nuestra propia inoperancia. En ningún país del mundo la reducción de la edad de la imputabilidad penal se tradujo en una baja de la delictividad, lo que sí ha funcionado en el mundo es todo lo contrario a lo que se intenta aquí desjudicialización de conflictos sociales, despenalización de conductas y código penal mínimo, desinstitucionalización de las penas, o sea regímenes alternativos a la privación de libertad como medidas rehabilitadoras. Si es un error es injusto partir de él y perjudicarlos como generación como ciudadanos que serán del futuro cuando sus injustos acusadores ya no estén además la sociedad regida por los adultos es la responsable de que vivan cada vez peor, peor los jóvenes que los adultos, los adolescentes que los jóvenes y los niños que los adolescentes. Si la mayoría de edad se alcanza a los 18 años para todos los actos de la vida civil, me pregunto: porque no aplicarse la regla a los actos de la vida penal, por lo cual si se juzga y responsabiliza desde el sistema penal a las personas de 16 años se debería aplicar la misma lógica en todo el derecho civil, constitucional si los menores de 18 años son conscientes y responsables de delitos y prestos a la privación de libertad también deberían poder elegir a sus gobernantes mediante el voto, vender los inmuebles de su propiedad, responder en los actos de la vida civil, contraer matrimonio sin necesidad de asentimiento de sus ascendientes, reconocer hijos naturales sin intervención de ninguna otra voluntad que la suya o tal vez lo que se intenta aquí o se pretende es legislar para perjudicar el status jurídico de los niños y los adolescentes. La postura de bajar la edad de imputabilidadcontradice también el artículo primero de la convención sobre los derechos del niño que establece: que se entiende por niño todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo que en virtud que la ley que le fuere aplicable haya cumplido la mayoría de edad, y en Uruguay la mayoría de edad se alcanza a los 18 años. Esta norma rige en Uruguay desde el año 1990 y también se estaría contradiciendo el artículo 43 de la Constitución de la Republica que dispone: que la ley procurará que la delincuencia infantil esté sometida a un régimen especial. Además de ello la reforma proyectada contiene iniciativas que ya están vigentes en nuestro país, a saber la ley que habilita a mantener los antecedentes de los menores infractores, la ley que habilita a castigar la tentativa de hurto y en infracciones gravísimas a utilizar los menores en la comisión de los delitos y quiero terminar con una última reflexión que esta campaña de bajar la edad de imputabilidad penal y el endurecimiento punitivo hacia los menores atiende a dos de las principales emociones que resultan clave en la política: el miedo y la esperanza”.-

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