miércoles, 17 de septiembre de 2014

Edil Pedro Ramos

“En la madrugada del 11 de setiembre de 1973, las tropas dirigidas por el General Augusto Pinochet comenzaron el desembarco en Valparaíso y avanzaron hasta Santiago de Chile, donde hacia el medio día rodearon el Palacio La Moneda para presionar la salida del socialista presidente democráticamente elegido, Salvador Allende, al que asesinaron hacia las 11 horas. En noviembre de 1970, el pueblo de Chile vivía uno de los procesos políticos más esperanzadores del continente. Salvador Allende llegó a la presidencia de Chile con la certeza de transformar al Estado hacia un modelo socialista por una vía antes no experimentada: la vía pacífica. Los cambios profundos impulsados por Allende y celebrados sobre todo por los sectores más populares, no fueron del agrado de las políticas norteamericanas, ni de la oligarquía de su país, quienes desde el primer momento emprendieron una campaña de desestabilización, sedición y sabotaje que terminó al cabo de tres años con el bombardeo del palacio presidencial y su asesinato. Las palabras finales del presidente, a través de Radio Magallanes, fueron proféticas ese 11 de setiembre, cuando los militares chilenos comandados por el genocida Augusto Pinochet, iniciaron el brutal ataque aéreo y el posterior asalto al Palacio de la Moneda. Profetizo que un día, más temprano que tarde, la democracia avanzaría en América Latina, y que se “abrirían las amplias alamedas”, para alcanzar el nuevo ser humano, constructor de un orden distinto. Allende y el proceso chileno constituyen un legado democrático, para América Latina. Su pensamiento y experiencia chilena, deben ser leídos y analizados, en el escenario del siglo XXI. Con el tiempo se ha transformado en una fuente inagotable que ilumina la actual realidad regional y mundial. Por lo tanto a cuarenta y un años de su asesinato, solo me resta decir, “Hasta la victoria siempre”. Quiero que mis palabras pasen a la Embajada chilena.-

En segundo lugar, quiero referirme a una obra en construcción que se lleva adelante en el SIAV en Sarandí del Yí, el cual es un Programa Realizar 2013, que se trata de un desagüe fluvial en la calle Alvariga. Es una obra en convenio con el Ministerio de Obras Publicas y el OPP, el cual el Gobierno Nacional envió 100 mil dólares y la Intendencia debe poner una logística y mano de obra otros 100 mil. Pero mi preocupación como la de los vecinos es que angostaron la calle, o sea una avenida a la mitad y como siempre la empresa que lleva adelante la obra, no sé si fue contratada por la Intendencia o hubo una licitación, pero además los obreros no son de la localidad, cuando realmente debían de ser un porcentaje de la localidad, ya que hay gente que espera con ansiedad aunque sea una changa. Digo esto, porque fue una obra presentanda por vecinos de la localidad con más de doscientos participantes. Me gustaría saber la memoria descriptiva de la obra. Quiero que estas palabras pasen al Sr. Intendente, a la Comisión de Obras de este Cuerpo, al Ministerio de Obras Publicas y al Diputado Martin Tierno”.


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